La iniciativa, financiada por el IVACE y los fondos FEDER de la Unión Europea, desarrolla un nuevo protocolo estándar de compostabilidad basado en condiciones reales y refuerza la economía circular
Castellón (6 julio-2026). – Reciplasa ha concluido los trabajos de investigación del proyecto COMPOLABEL, una iniciativa desarrollada en cooperación con CEBIMAT durante el periodo 2025-2026 que permitirá avanzar hacia un nuevo estándar de compostabilidad y un sistema de etiquetado para materiales y envases biodegradables basado en las condiciones reales de funcionamiento de las plantas de compostaje industrial.
El proyecto responde a la necesidad de disponer de herramientas más precisas para determinar qué materiales biodegradables pueden integrarse correctamente en el proceso de compostaje industrial, contribuyendo a la obtención de un compost de calidad al finalizar el proceso de tratamiento de la fracción orgánica. Para ello, COMPOLABEL ha desarrollado un protocolo de ensayo que reproduce el funcionamiento real de las instalaciones industriales, superando las limitaciones de los métodos de certificación convencionales.
Este nuevo protocolo permitirá disponer de una metodología de ensayo más representativa y fiable que los sistemas de certificación actuales para evaluar la compostabilidad de materiales en condiciones reales de compostaje industrial, ofreciendo una mayor garantía sobre el comportamiento real de los envases biodegradables durante su tratamiento.
La reunión de cierre del proyecto se celebró en las instalaciones de CEBIMAT, en Espaitec 2, donde los equipos de investigación de ambas entidades presentaron los principales resultados obtenidos, realizaron la evaluación final de las actividades desarrolladas y revisaron la documentación necesaria para completar la justificación técnica y administrativa del proyecto.
El presidente de Reciplasa, Sergio Toledo, ha destacado que “la innovación es una herramienta imprescindible para seguir avanzando hacia una gestión de residuos más eficiente y sostenible. Con COMPOLABEL damos un paso importante para disponer de criterios más fiables que permitan identificar qué materiales son realmente compostables en condiciones industriales, favoreciendo así una correcta valorización de los residuos orgánicos”.
Toledo ha señalado además que “este proyecto contribuye a generar una mayor confianza tanto en los fabricantes como en los consumidores, al ofrecer mayores garantías sobre la compostabilidad real de los materiales etiquetados como biodegradables mediante un sistema de evaluación mucho más ajustado a las condiciones reales de compostaje industrial. Al mismo tiempo, ayudará a mejorar la calidad del compost obtenido, reducir la presencia de impropios en las plantas de tratamiento y avanzar en los objetivos de economía circular que nos hemos marcado”.
Gracias a la nueva metodología desarrollada, los fabricantes podrán diseñar envases biodegradables con mayores garantías de que podrán gestionarse correctamente en plantas de compostaje industrial, contribuyendo a reducir su eliminación en vertedero.
El proyecto COMPOLABEL contribuye así a mejorar la valorización de los residuos biodegradables, optimizar los procesos de compostaje industrial y ofrecer una mayor seguridad sobre la compostabilidad real de los productos etiquetados como biodegradables.
Apoyo del IVACE y financiación europea
El proyecto COMPOLABEL (Expediente IMIDCA/2025/46) ha sido desarrollado por Reciplasa Reciclados de Residuos La Plana, S.A. en cooperación con CEBIMAT dentro del programa Proyectos de I+D en Cooperación (PIDCOP-CV) del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE).
La actuación ha contado con un coste total subvencionable de 19.779,44 euros y una subvención de 7.911,77 euros, concedida por el IVACE y cofinanciada por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de la Comunitat Valenciana 2021-2027.
La iniciativa se enmarca en la apuesta de Reciplasa por la investigación aplicada y la innovación tecnológica como herramientas para impulsar una gestión más sostenible de los residuos y favorecer la transición hacia un modelo de economía circular.










